martes, 11 de octubre de 2016

AMONTONAMIENTO


A LIMPIAR LA CASA.
 J.L.TOVIAS.

   Era una ciudad en la que ninguna casa tenía ventanas, las habitaciones eran negras
no se conocía la luz.
 Por  las calles solo   tinieblas la atmósfera contaminada formaba un escudo impenetrable a las caricias del rey sol. Los habitantes de ese mundo no tenían olfato un  día apareció una anciana que gritaba: - ¡Vendo una lámpara y un olfato
un ciudadano que por allí pasaba se sintió atraído hacia la extraña mujer: sus ojos resplandecían en la negrura compró la lámpara y  el olfato. Cuando quiso pagar  a la anciana  esta se negó a recibir el dinero  el hombre regresó rápidamente a su casa.

   Apenas traspasó  la puerta  un insoportable olor se le metió por las fosas nasales para limpiar  su cerebro   encendió la lámpara  lo que él creía una casa hermosa, limpia, tranquila, era un nido de arañas, basura, alimentos podridos, muebles apolillados, capas de grasa, excrementos de rata ¡No pudo permanecer en ese asqueroso lugar! recorrió las calles en busca de la vieja  y le preguntó ¿Qué hizo con mi elegante mansión? Antes yo vivía bien, como todo el mundo, pero apenas me puse su olfato y encendí la lámpara  y todo cambio.
¿Por qué tanta maldad? La señora respondió: - ¡Tu mundo no fue cambiado: es así, siempre ha sido así! Antes no te dabas cuenta y creías estar bien en un sitio que tarde o temprano te hubiese destruido.
Ahora que sabes cuál es tu realidad, debes abrir ventanas, limpiar paredes, desinfectar el lugar y serás feliz a y  entonces dale la lámpara y al olfato  a otro ciudadano, como lo hice yo.
  Más tal  parece que las lámparas y los olfatos  se multiplican   y van saliendo a la luz pública, invadiendo con sus hedores, muchas acciones de las cuales  los protagonistas se habían revestido de honradez probos de honorabilidad.

   Al principio los actos de los corruptos se utilizaban como arma política golpeadora  contra los adversarios ideológicos  pero  lo que comenzó con un goteo se ha hecho ya un  gran río que poco a poco ha ido inundando la escena nacional, estatal y municipal.
 Si algo hemos ganado con todo esto, es la innegable seguridad de que la corrupción no tiene bandos.
   En un primer momento  siguiendo una corriente nacional, gente de diferentes partidos se acusan  mutuamente  de corruptos y aprovechados esto basándose en la ideología  marxista que postula  de que  todo rico es ladrón, al mismo tiempo que llevan a cabo  hechos  ingenuos, para hacer creer a los ciudadanos que en realidad les importaba el bienestar de su pueblo   pero cavaron su propia tumba el señor don pueblo los repudió.
  Y  aun más el trabajo de los medios de comunicación  y las redes sociales han revelado la vida de políticos  encumbrados  señalándolos como  voraces aprovechados para enriquecerse a lo mendigo.  
   Lo que ya  venía a ser un secreto a voces  pues  en medios de comunicación nacional se han mostrado  lujosas casas, viajes,  negocios y gastos  millonarios en gente que hace muy poco tiempo  acumulaba deudas y estilos de vida más bien modestos. La corrupción ha estado siempre allí  así que querido lector ahora le toca a las recién llegadas administraciones   limpiar la casa no  queda de otra.

Saludos a mis tres lectores. 

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